



Define qué imagen aporta la persona y el entorno y cuál sirve de guía para la complexión, las curvas y las proporciones finales.
Sube la foto del modelo
Elige la imagen principal cuyo rostro, peinado, ropa, postura y fondo quieres mantener.
Añade una referencia corporal
Carga otra foto que muestre la complexión, silueta, musculatura o proporciones que buscas.
Genera el cambio de cuerpo
Deja que la IA adapte los contornos visibles de la referencia a la pose, la ropa y el encuadre del modelo.
Revisa y mejora el resultado
Comprueba rostro, manos, bordes de la ropa, silueta y fondo; si hace falta, usa una referencia con un ángulo más parecido.
Sube la foto del modelo
Elige la imagen principal cuyo rostro, peinado, ropa, postura y fondo quieres mantener.
Añade una referencia corporal
Carga otra foto que muestre la complexión, silueta, musculatura o proporciones que buscas.
Genera el cambio de cuerpo
Deja que la IA adapte los contornos visibles de la referencia a la pose, la ropa y el encuadre del modelo.
Revisa y mejora el resultado
Comprueba rostro, manos, bordes de la ropa, silueta y fondo; si hace falta, usa una referencia con un ángulo más parecido.
Las herramientas de cambio de cara sustituyen la identidad facial, pero no suelen trasladar complexión, altura aparente ni silueta desde otra imagen.
El montaje manual también se complica cuando modelo y referencia tienen poses, ángulos de cámara, prendas o encuadres distintos.

El cambio de cuerpo con IA asigna una función clara a la foto del modelo y otra a la referencia corporal para orientar bien la composición.
El modelo fija la persona y la escena; la segunda imagen guía la complexión, los contornos y la silueta general.

Prueba el cambio de cuerpo con IA en ideas de moda, personajes, publicaciones, perfiles y retoques creativos sin componer cada detalle a mano.
La calidad depende del material y de la compatibilidad de poses, por eso el flujo deja claro qué conservar, qué tomar como referencia y qué repetir.