Crea una imagen conjunta a partir de varias referencias sin preparar máscaras, recortes ni capas de forma manual.
Sube las imágenes de referencia
Elige fotos claras de las personas, objetos, productos, espacios o estilos que quieras integrar.
Explica cómo debe quedar la escena
Indica qué elemento es protagonista, dónde debe aparecer cada parte y qué detalles deben conservarse.
Genera la composición
La IA analiza las referencias junto con tu instrucción y crea una interpretación visual unificada.
Revisa y ajusta el resultado
Descarga la mejor versión o modifica la descripción, el orden visual, la luz y el fondo para probar otra variante.
Sube las imágenes de referencia
Elige fotos claras de las personas, objetos, productos, espacios o estilos que quieras integrar.
Explica cómo debe quedar la escena
Indica qué elemento es protagonista, dónde debe aparecer cada parte y qué detalles deben conservarse.
Genera la composición
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Revisa y ajusta el resultado
Descarga la mejor versión o modifica la descripción, el orden visual, la luz y el fondo para probar otra variante.
Una composición manual exige recortar con precisión, igualar perspectiva, corregir color y reconstruir sombras creíbles.
Al combinar imágenes con IA puedes explorar una idea completa antes de dedicar horas a una edición detallada.

Las fotos subidas funcionan como referencias y el modelo genera una escena nueva que interpreta sus sujetos, objetos y rasgos visuales.
Una instrucción concreta sobre composición, ambiente y prioridades ayuda a obtener una imagen más cercana a la intención original.

El flujo resulta útil para campañas, imágenes de producto, retratos compartidos, publicaciones sociales, presentaciones y bocetos conceptuales.
El resultado es una generación nueva, no una copia exacta de cada píxel; conviene comprobar rostros, logotipos, textos y detalles de producto.